
Esta fotografía callejera, tomada durante la última edición de mi taller Calle Asombro en Madrid, me ofrece la oportunidad de explicar que a veces la elección de una imagen depende de pequeños detalles, cosas que pueden parecer insignificantes a simple vista y que, sin embargo, resultan definitivas.
Cómo la hice
Aquel sábado de práctica hacía mucho calor, así que después de la comida en grupo tomamos un metro y asomamos de nuevo a la superficie en Legazpi para caminar hasta Matadero, un espacio con grandes naves y sombras perfecto para un día de agosto en pleno mayo.
Uno de mis puntos favoritos del Matadero es la Casa del Lector, una nave completamente reformada de dos alturas y con zonas muy limpias separadas por una escalera roja.
Allí apuramos las últimas horas de la jornada. En un determinado momento, al asomarme desde la planta superior, pude ver una chica que descansaba sentada en un banco.
Al principio me concentré en fotografiar sus piernas y el reflejo de estas en la barandilla de mi pasillo, buscando una imagen minimalista (básicamente, un punto en el espacio).



Entonces vi mis pies (ventajas de fotografiar con una cámara sin visor) y pensé en que al meterlos en el encuadre podía introducir un contraste interesante.
Mantuve el enfoque en los pies de la chica; sabía que con los míos tan cerca de la cámara, los suyos alejados y una apertura relativamente grande (f/5,6) la diferencia de enfoque (a su favor) sería evidente.




Al final me quedé con la segunda foto de esta última serie, y es aquí donde los detalles entran en juego:
- En la primera, se ve parte de su pie izquierdo, ensuciando (poco, lo sé) esa zona.
- En la tercera y cuarta el reflejo en la barandilla echa a perder la sorpresa (permite entender en seguida que hay un cristal entre ambos y descubre el pasillo sobre el que se sitúan mis pies, en una altura superior).
- Sin embargo, en la segunda (mi preferida) tengo un punto limpio a ambos lados de la línea oscura y esta no se interpreta inmediatamente como una barandilla, con lo que el misterio aguanta un poco más.
Por qué me la quedo
Me gusta que en un primer vistazo no sea evidente qué se está viendo (ni cómo, ni desde dónde), que las líneas compartimenten el encuadre y el contraste entre los dos lados de la diagonal oscura (en número, un pie frente a dos, en enfoque, en tono e incluso en el tipo de calzado).


Revelado
No es una imagen con mucho trabajo de revelado, aplico un pequeño recorte para eliminar el extremo de la cinta de mi riñonera, activo la corrección de lente y en el panel Básicos:
- Aumento ligeramente la exposición y el contraste.
- Oscurezco los negros y aumento la textura.
También aplico una Curva de tonos de contraste medio.


Creo dos máscaras para tratar mis pies y los de ella de forma independiente, aunque los ajustes en las dos zonas son muy similares, y buscan destacarlos frente al fondo:




Y poco más: abro la imagen en Photoshop, la reduzco (1350 px en el lado largo) y aplico una máscara de enfoque antes de exportarla para web.
Te toca
En la última publicación te preguntaba sobre la posibilidad de voltear la imagen, aquí te pregunto por su orientación. Como esta fotografía está tomada de manera completamente cenital, caben muchas posibilidades, yo he decidido presentarla en vertical, con mis pies a la derecha, pero fíjate en todo lo que se puede hacer:




Creo que la primera opción, la de partida, es la que mejor funciona porque mantiene la extrañeza mientras que la posición de los pies de la chica se mantiene natural, pero me encantaría saber qué piensas tú: ¿con cuál te quedarías?
Te leo.
Un abrazo.
Jota.
Creo que has elegido la mejor opción