
En fotografía callejera nunca sabes qué va a pasar ni cuándo, y eso es lo mejor de todo. Puedes dedicar todo una jornada a perseguir imágenes y la mejor llega justo cuando menos la esperas. Por eso el verbo correcto quizás no sea “perseguir” sino más bien “escuchar” o, si prefieres, “invitar”.
Tomé esta foto durante uno de mis paseos por Madrid cuando, después de caminar unas cuantas horas, me metí en un café a descansar las piernas, los ojos y la cabeza.
Cómo la hice
No me escondo: cuando me siento a tomar un café elijo la mesa en función de la vista, según las posibilidades fotográficas del espacio.
Al entrar en esta cafetería las lámparas del techo llamaron mi atención (cómo no). Elegí una mesa desde la que se veían alineadas y me senté de manera que el piano del primer plano tapaba gran parte de la ventana (para que la luz del exterior distrajese lo menos posible) y también ocultaba a la otra persona, sentada frente a él.
Hice varias tomas, esperando un gesto que insinuase que estaba solo (no ver a la persona que podría motivar una actitud de escucha me sonaba a distracción) y corrgiendo ligeramente el encuadre, para ajustar la posición de las lámparas y de la pequeña lamparita del fondo, para que se separase ligeramente del cuerpo.






La cuarta imagen es la elegida.



Por qué me la quedo
Me gusta mucho cómo las luces, cálidas, trazan una línea que serpentea hacia la parte inferior del encuadre, que acaba pasando por la cabeza, de camino a la última lámpara, sobre la mesa.
También la diferencia de escala (la lámpara más próxima se ve enorme) y que una forma elíptica se repite tanto en las luces como en el rostro iluminado.
Por último, la luz que entra desde fuera y a la izquierda, destaca al hombre al recortarlo sobre un fondo más oscuro. Benditas ventanas.
Revelado
Empiezo con un recorte mínimo, abajo y a la derecha, para que la foto empiece más cerca de él:

En cuanto a los ajustes globales:
- En el panel Básicos, aumento el contraste y bajo las sombras, para oscurecer ligeramente toda la imagen (ya oscura), aumento la textura y la claridad, y también la intensidad (que al contrario que el deslizador de saturación, introduce cambios sutiles).
- Aplico una curva de tonos de contraste medio.


Esta foto tiene bastante trabajo por zonas, a través de la aplicación de máscaras.
- Sobre las lámparas del techo (que aíslo con una máscara de “Rango de color”): bajo las sombras y los blancos, para que no destaquen tanto respecto al resto de la imagen, y aplico una nueva curva de tonos, media.
- En la lamparita del fondo: reduzco la exposición, las sombras y los blancos y aumento un poco el contraste.
- El cuadro de la pared tiene demasiado protagonismo: reduzco exposición y sombras, aumento el contraste.
- Por último, también quito peso visual a la ventana iluminada: bajo iluminaciones y sombras y aumento ligeramente el contraste.





Y poco más: la abro en Photoshop, reduzco el tamaño y aplico una máscara de enfoque.
Te toca
¿Qué me cuentas? ¿Hay algo que quieras preguntarme o que te apetezca destacar?
Te leo.
Gracias.
Jota.