La cámara es sólo uno de los muchos recursos de que dispones para crear tus imágenes. Claro que es imprescindible, la Fotografía no existe si no es a través de la cámara, pero eso no quiere decir ni mucho menos que se trate de la herramienta más decisiva. Probablemente tu mente y tu instinto tengan mucho más peso en el proceso que esa caja negra llena de botones que aloja un sensor o un rollo de película. Deja que te ponga…

…Un ejemplo.
Piensa un lugar lleno de fotógrafos (y también de turistas que sólo quieren llevarse un recuerdo) como la Praza do Obradoiro, probablemente uno de los lugares más fotografiados de Galicia. Mirando al este en ese lugar se puede contemplar la magnífica fachada de la catedral de Santiago de Compostela, frente a ella se toman al día cientos, quizás miles de fotos.
Ahora imagina que allí, plantados frente a la catedral, hay dos fotógrafos que han llegado con la intención de hacer una buena fotografía (y no meramente un recuerdo). Uno de ellos está equipado con una enorme y carísima réflex que monta un objetivo de gama profesional con una apertura máxima obscena, el otro lleva en sus manos una modesta compacta de la que nunca se separa y que conoce a la perfección.