A veces tendemos a buscar la excelencia lejos de casa, ignorando lo que pasa a nuestro lado. Eso es lo que me sucedió con Virxilio Viéitez, el fotógrafo de Soutelo de Montes a quien descubrí recientemente y que documentó la vida de su comarca de una forma magistral, construyendo una obra de innegable calidad y a la vez de grandes dimensiones, prácticamente sin abandonar su trozo de mundo, muy cerca del mío.
Este documental de rtve “tiene la culpa”. En él “conocí” a Virxilio, le oí hablar de su fotografía, de cómo la entendía y cómo la llevaba a cabo:
Virxilio Vieitez un fotógrafo que retrató el mundo sin salir de su pueblo
Quién era Virxilio Viéitez
Virxilio nació en 1930 en una familia humilde. La marcha de su padre a Francia hizo que tuviera que ayudar en casa hasta el punto de no poder asistir a la escuela con asiduidad, algo que entonces era habitual en Galicia.
Iba para mecánico, y con esa intención se marchó a trabajar a Cataluña, donde tuvo su primer contacto con la fotografía retratando a compañeros del teleférico a los que posteriormente vendía las copias. Al salir de trabajar, ya por la noche, aprendió a revelar en un estudio y poco después comenzó a trabajar con Julio Pallí, ampliando su formación a través de un curso por correspondencia.

Tras pasar una temporada retratando y vendiendo fotografías a los turistas en la Costa Brava Virxilio vuelve a Galicia, para quedarse. Funda Fotografía Perello, usando como nombre comercial el mote de su padre (que sonaba parecido a Perelló, el apellido catalán). Poco a poco se va haciendo con la clientela de la zona al recorrer, primero con su Lambretta y después con su Seat, toda la comarca, colaborando a la vez como corresponsal de El Pueblo Gallego. Eran los tiempos en que el carnet de identidad se hizo obligatorio, lo que le generó gran cantidad de trabajo haciendo retratos frente a una sábana blanca que hacía las veces de fondo.
