Eduard A. Castellano

  • Nombre: Eduard Antón Castellano
  • País de residencia: España.
  • Web:
  • Instagram: @eduancast.

¿Cuál es tu primer recuerdo vinculado a la fotografía?

El primer recuerdo que me viene procede de mi primera infancia, y las reuniones familiares en las cuales mi madre y mi abuela sacaban las latas con las fotos de acontecimientos y fiestas familiares, sin ordenar, que remontaban a los tiempos de mis bisabuelos, repletas de familiares y amigos de la familia, y que a medida que me iban llegando, iba preguntando quiénes eran. También, recuerdo a mi padre haciendo las fotos en todas las celebraciones familiares.

Son recuerdos, pero en absoluto despertaron en mí la afición fotográfica, salvo el tener siempre una cámara a mano para registrar los recuerdos en viajes de vacaciones y celebraciones familiares.

¿Cuándo y por qué empezaste a hacer fotos (de una manera consciente)?

Como “manera consciente” entiendo el empezar a hacer fotos con un fin que no fuera el de capturar recuerdos familiares. Según mi archivo, memoria infalible, ese “despertar” fue en 2014.

Siempre me han atraído los rincones viejos, deteriorados, y en mi barrio, quedaban todavía antiguas naves industriales deterioradas o semiderruidas, graffiteadas, y espacios que recordaban el pasado industrial del barrio.

Suelo quedar con un amigo de la infancia para callejear sin rumbo, charlar tomar unas cervezas. Mi amigo siempre lleva una pequeña cámara encima y toma fotos de graffitis, carteles, detalles que llaman su atención, y también escenas de calle, lo que para nosotros es street. Sus fotos me gustaban, y siguen gustando por su espontaneidad. Fue sobre ese año que me vi haciendo lo mismo, y llevando mi cámara en esos paseos. También empecé a callejear en solitario cada vez que tenía ocasión, cámara en mano, buscando graffitis y disparando a todo lo que llamaba mi atención, por puro placer de fotografiar.

Pero no fue hasta agosto de 2021, que vi un anuncio de fotografía de calle de Rober Tomás, y descubrí que eso eso era lo que estaba buscando hacer, sin saber cómo, y sentí la necesidad de aprender de verdad. Hice ese taller, luego otro con Mingo Venero, y poco después llegó el Club a mi vida. Desde entonces, ha sido un no parar, y tanto la formación como tomar fotos se han convertido en mi principal pasión.

¿Qué es lo que hace que sigas haciendo fotos?

Hacer fotos se ha convertido en una necesidad vital. Es una forma de estar conmigo mismo, y de relacionarme con mi entorno.

La cámara me permite capturar el mundo como lo veo, y tener esos recuerdos. Aunque reconozco que me gusta mostrar alguna foto de vez en cuando, no busco gustar a nadie, salvo a mi mismo. No busco hacer fotos correctas, sino aprender a capturar mejor aquello que tiene algún significado para mí.

¿Qué otras aficiones tienes aparte de la fotografía?

La música, los cómics, y la lectura. Aunque la fotografía se ha convertido en mi principal afición, no puedo vivir sin música y sin lectura.

Imagina un mundo sin internet y por tanto sin redes sociales… ¿Seguirías fotografiando? ¿Por qué? ¿Para qué?

Absolutamente. Incluso no descarto abandonar del todo las redes sociales para dedicar el tiempo de que dispongo para formarme, fotografiar y trabajar con mi archivo para hacer mis propios álbumes, sin la distracción que suponen las redes sociales.

¿Tienes alguna rutina o manía a la hora de salir a la calle a fotografiar?

No soy consciente de tener ninguna, salvo el tener la cámara siempre a punto para cogerla en cualquier momento sin tener que ponerme a revisar nada.

¿Cuál es tu cámara favorita y por qué?

Supongo que una Leica M11-P, por soñar que no quede. Pero como soy consciente que no haré mejores fotos por tener mejor cámara, con mi vieja Olympus OMD-5 Mark II estoy muy a gusto.

Pero en cuanto tenga ocasión, aspiro a tener también una Ricoh GRIII X para poder llevarla siempre en bolsillo.

¿Prefieres fotografiar sol@ o acompañad@? ¿Por qué?

Prefiero ir solo, porque puedo concentrarme y sumergirme totalmente en el entorno. Disfruto de la compañía con otros fotógrafos, y de mi amigo de la infancia con el que sigo saliendo a fotografiar, del que ha hablado antes. Pero cuando voy solo, vivo más el momento.

¿Por qué la fotografía de calle?

Es en donde me siento más yo. Soy urbanita. Es en la calle de una ciudad donde encuentro las imágenes y los momentos que me motivan y me hacen sentir que estoy ahí.

Además de la fotografía callejera, ¿qué otro u otros géneros te atraen?

Urbex, la fotografía urbana o arquitectónica, la fotografía documental y social, y en menor grado, el paisaje.

¿Quiénes son tus referentes fotográficos?

Son muchos, y a medida que voy avanzando en mi formación, cambiantes y variados. Pero los que suelo tener siempre en mente son: Saul Leiter, Trent Parke, Alex Webb, Rebecca Norris, Joel Meyerowitz, Harry Gruyaert, Alan Schindler, Lee Friedlander …

¿Has identificado lo que tratas de transmitir con tus imágenes?

Para ser sincero, no. Simplemente me dejo llevar y disfruto del momento. La foto es el resultado, un recuerdo de cómo vi o viví un instante fugaz que pasó ante mí. Al menos conscientemente, no intento transmitir nada en concreto.

¿Sales a fotografiar con una idea previa o te dejas llevar, a ver qué pasa?

Generalmente salgo sin ninguna idea previa. Me gusta callejear y dejarme llevar. Pero he experimentado, con los retos, y con algunos amigos del club, el salir con una idea concreta, y me ha gustado. Quiero explorar más esta vía.

¿Fotografías más con la cabeza o te dejas llevar por los sentimientos y las emociones? ¿En qué medida tus emociones y estado de ánimo influyen en tu forma de mirar y disparar? ¿Piensas o reaccionas?

Mi fotografía es totalmente visceral. Pocas veces pienso y voy a algo concreto. Mi estado de ánimo influye decisivamente en mi mirada del momento. La mayoría de mis fotos son reactivas.

¿La fotografía te ha ayudado a superar algún escollo?

No. Quizás inconscientemente me esté ayudando a no caer en depresiones, más de una vez lo he pensado. Me mantiene centrado. Me atrevería a decir que es más un estímulo que una terapia.

¿Cómo te sientes cuando haces fotografías? Cazador, pescador, agricultor, impostor…

A la hora de hacer fotografías, soy más cazador que pescador. Prefiero la adrenalina de reaccionar ante lo inesperado y apostar por la anticipación, que esperar en un entorno controlado. Pero si encuentro algún escenario que me atrae especialmente, puedo pasarme tiempo “pescando” en él. O si la escena lo permite, trabajarla desde distintos ángulos, mientras dure o varíe poco.

¿Cuáles han sido tu mejor y tu peor experiencia fotografiando en la calle?

He pasado muy buenos momentos fotografiando en la calle. Como recuerdo de mejores momentos, me vienen a la mente los talleres que he hecho con Jota, con Rafa Badia, y las salidas para el proyecto Cartografía Emocional con los compañeros del Club. No he tenido ninguna experiencia que pueda clasificar como mala. Afortunadamente.

¿Qué fotografía te vuela los sesos y por qué? ¿De quién es?

A bote pronto, me vienen algunas de Alex Webb y de Joel Meyerowitz. Me parece casi imposible que en un momento puedan juntarse tantos factores a favor, que quepan dentro de un encuadre de 35mm, estar ahí, ser consciente y disparar en el momento decisivo.

¿Hubo alguna fotografía que no pudiste hacer y que no se va de tu cabeza?

Muchas. No recuerdo ninguna en concreto, pero han sido muchas las que he visto desaparecer, bien porque no llevaba la cámara, o porque no puede prepararla a tiempo.

¿Tienes algún tipo de formación en fotografía (reglada o no)?

Reglada no. Toda mi formación procede de distintos talleres presenciales que he hecho, de experiencias con compañeros del Club, y de distintos cursos on-line y otros que tengo descargados. Y por supuesto, libros.

¿A qué aspiras en lo fotográfico? ¿Cuáles son tus metas, tus sueños en la aventura de la fotografía? Un fotolibro, una exposición…

Mis metas son disfrutar del tiempo de fotografiar. Trabajar mi archivo y ser capaz de imprimir distintos álbumes que resuman temas varios. Pero siempre para satisfacción personal.

¿A qué fotógraf@ invitarías a cenar, viv@ muert@ y por qué?

Garry Winogrand. Para ver si me pegaba algo del desparpajo y soltura para fotografiar personas tal como él lo hacía.

Imagina que tienes un par de horas para tener en tus manos y probar la cámara que pertenece o perteneció a algun@ de tus fotógraf@s favoritos. ¿Qué cámara elegirías y por qué?

La Leica de Cartier-Bresson. Sería una experiencia ver qué soy capaz de ver y hacer con una máquina de esos tiempos.

¿En las calles de qué ciudad te gustaría perderte para hacer fotos?

Nueva York. Soy muy tímido con la gente, y tengo la imagen de Nueva York como si fuera La Meca para hacer fotografía de calle.

¿Cuál es el lugar que has visitado que más te ha impresionado? Desde el punto de vista de la fotografía callejera ¿sería el mismo u otro?

Estambul. Como lugar para hacer foto de calle, tiene muchísimas posibilidades y no puede explorarlo como me hubiera gustado.

¿Tienes preferencia en cuanto a fotografiar en blanco y negro o en color? ¿A qué se debe?

Me encantan los dos. Empecé en color, aunque cada vez me siento más cómodo con el blanco y negro. Pero hago tanto color como B/N. Si salgo con la idea de hacer blanco y negro, preparo la cámara para ver las imágenes directamente en B/N. Y al revés. Ni suelo transformar imágenes hechas en color a B/N, o viceversa.

¿Prefieres en digital o en analógico y por qué?

Las cámaras analógicas que tuve, fueron compactas. Apuntar y disparar. Y la foto salía. No he tenido ocasión de probarme en analógico con lo que sé ahora. Así que me defino como “digital” 100%. Pero tengo en mente hacerme con alguna analógica e inicarme en ese mundillo.

Si tuvieses que elegir un único fotolibro, ¿cuál sería y por qué?

Creo que sería Dream / life de Trent Parke. Lo que he visto de él, sería lo que me encantaría ser capaz de hacer alguna vez yo. Simplemente me fascina.

Si sólo tuvieras la posibilidad de realizar un único disparo ¿qué inmortalizarías para siempre?

Francamente. No lo se. No creo tener el nivel ni la imaginación necesaria para llegar a esa conclusión.

Solo puedes elegir una: a) viajar donde quieras pero sin posibilidad de realizar fotografías. b) fotografiar cuanto quieras pero siempre en un mismo lugar. ¿Cuál eliges?

La b) ja, ja. Y la respuesta la tengo fácil. Salvando las distancias con Saul Leiter que fotografiaba solamente en el radio de unas cuantas manzanas desde su casa, la inmensa mayoría de mis fotos no son solamente de mi ciudad, sino que están hechas sin salir de mi propio barrio.

¿Qué te aporta pertenecer al Club?

El Club me ha transformado. Y lo digo de verdad. He aprendido, y sigo aprendiendo un montón. Ha sido un revulsivo en mi vida que me ha orientado y marcado un horizonte. Y además, he conocido un grupo de gente increíble con la que he pasado y sigo pasando momentos muy especiales.

¿Qué le dirías a tú yo de hace 15 o más años?

Coge una cámara, busca profesores, libros y aprende. El trabajo no lo es todo. Hay más vida ahí fuera. Hace 15 años, era un adicto al trabajo. Afortunadamente, el gimnasio me mantuvo equilibrado. Pero me hubiera ido mejor si entonces hubiera tenido “el gusanillo” de la fotografía.

¿Cómo te imaginas dentro de 15 años? ¿Crees que seguirás haciendo fotos?

Si sigo vivo y sano, indudablemente. Desafortunadamente, estoy llegando a la última etapa de mi vida, donde un día más de salud, es un regalo. Empecé tarde. Aprovecharé lo que me queda.

¿Quieres añadir algo más? Este espacio es todo tuyo.

Simplemente, mi agradecimiento, Jota, a ti y a todos los clubeños y clubeñas que me acompañan en esta experiencia.

Siguiente: Juan Carlos Barroso

error: Content is protected !!