
- Nombre: Carmen M. Rubert.
- País de residencia: España.
- Web: carmenmrubert.com
- Instagram: @carmenmrubert
¿Cuál es tu primer recuerdo vinculado a la fotografía?
Mi primer recuerdo con la fotografía fue cuando yo era muy pequeña y mi prima me hacía fotos con una cámara réflex. En la primera comunión me regalaron una, pero no fue hasta la adolescencia cuando empecé a trastear con ella.
¿Cuándo y por qué empezaste a hacer fotos (de una manera consciente)?
A pesar de haber empezado a interesarme en la adolescencia cacharreando con una Yashica fx3 súper 2000, no fue hasta la edad adulta (más allá de los 30) cuando me tomé más en serio la fotografía y empecé con el retrato y autorretrato. A pesar de estar mucho más cómoda haciendo retrato, pronto me picó la curiosidad de retratar la calle y también me gusta hacerlo de vez en cuando.
¿Qué es lo que hace que sigas haciendo fotos?
Hay muchos motivos por los que sigo haciendo fotos. En primer lugar, porque me ayuda a concentrarme y creo que me gusta ir probando cosas nuevas dentro del mundo de la fotografía. Pero creo que el motivo más importante es que para mí la fotografía es una manera de parar el tiempo y a través de ella, puedes dejar un bonito legado si se usa adecuadamente.
¿Qué otras aficiones tienes aparte de la fotografía?
Senderismo, aunque ahora lo tengo un poco complicado, jejeje.
Imagina un mundo sin internet y por tanto sin redes sociales… ¿Seguirías fotografiando? ¿Por qué? ¿Para qué?
Sí, por supuesto. Ya me gustaba antes de que existieran las redes sociales así que no lo vería un problema. Quizá el motivo es porque no solo me ayuda a concentrarme sino porque el hecho de crear algo bello y que surja de ti produce una sensación muy agradable.
¿Tienes alguna rutina o manía a la hora de salir a la calle a fotografiar?
No tengo ninguna. Simplemente si me apetece, salgo. También suelo hacer más foto de calle cuando viajo.
¿Cuál es tu cámara favorita y por qué?
Mi favorita es la réflex analógica, la Yashica fx3 súper 2000. Cada vez me gustan menos los automatismos y la espera para ver el resultado me parece emocionante. De todas formas, sigo usando mis cámaras digitales como la nikon z5 o la fujifilm x-e4 porque también me gusta el revelado digital en ocasiones y sé en cada momento cómo será el resultado.
¿Prefieres fotografiar sol@ o acompañad@? ¿Por qué?
Me gusta ir acompañada si la otra persona también está haciendo fotografías y no tiene prisa (con mi marido no puedo ir por ahí, me estresa porque siempre vamos con prisas, jajajaj), pero de normal, disfruto mucho haciéndolo sola.
¿Por qué la fotografía de calle?
Me parece muy interesante ver e imaginar a dónde se dirigen las personas que la transitan, pero realmente, no tengo una respuesta concreta porque hay muchas situaciones y espacios en la calle que me generan esa curiosidad.





Además de la fotografía callejera, ¿qué otro u otros géneros te atraen?
Retrato, sobre todo. Me gusta también el paisaje, pero soy malísima, jajajaja.
¿Quiénes son tus referentes fotográficos?
No hay suficientes líneas para ellas y ellos, jajajaja. Cada semana tengo uno nuevo.
En foto de calle Francesc Català-Roca me encanta, por ejemplo, aunque la fotografía de Saul Leiter es una maravilla también. Cristina García Rodero e Isabel Azkárate no sé si ponerlas en calle, documental como Graciela Iturbide…
En retrato, precisamente los desnudos de Saul Leiter “In My Room” me encantaron cuando los descubrí. Por supuesto, Francesca Woodman, Josep Maria Ribas Prous, Peter Lindbergh, Eduardo Momeñe, Irving Penn… Hay muchísimos, jejeje.
¿Has identificado lo que tratas de transmitir con tus imágenes?
En retrato, sí. Me resulta más fácil. En la calle, no suelo llevar una idea, porque no sé qué me encontraré.
¿Sales a fotografiar con una idea previa o te dejas llevar, a ver qué pasa?
A veces sé dónde quiero ir a fotografiar, el lugar quizá, es lo único que tengo claro.
¿Fotografías más con la cabeza o te dejas llevar por los sentimientos y las emociones? ¿En qué medida tus emociones y estado de ánimo influyen en tu forma de mirar y disparar? ¿Piensas o reaccionas?
En fotografía de calle no dejo salir mucho a pasear mis emociones, suelo utilizar más la cabeza (demasiado), pero en retrato, sí.
¿La fotografía te ha ayudado a superar algún escollo?
Superar, superar… no.
¿Cómo te sientes cuando haces fotografías? Cazador, pescador, agricultor, impostor…
Impostora total.
¿Cuáles han sido tu mejor y tu peor experiencia fotografiando en la calle?
Mi mejor experiencia hacerle un “robado” a un señor en el tram de Ámsterdam, jejej. Es un retrato que me gusta muchísimo. Y mi peor experiencia ha sido cada vez que salgo con mi marido y con la cámara; él a 20 metros esperando con cara de “haz la foto de una vez y vamos a por una cerveza” jajaja.
¿Qué fotografía te vuela los sesos y por qué? ¿De quién es?
–
¿Hubo alguna fotografía que no pudiste hacer y que no se va de tu cabeza?
Siempre que salgo a la calle sin cámara, veo situaciones que me encantaría haber retratado.
¿Tienes algún tipo de formación en fotografía (reglada o no)?
Tengo algo de formación no reglada. Algunos talleres sueltos con José Bravo, Charo Guijarro, Núria López Torres (ésta en el IEFC), Lurdes Basolí y Elisa Miralles, Eduardo Momeñe…
¿A qué aspiras en lo fotográfico? ¿Cuáles son tus metas, tus sueños en la aventura de la fotografía? Un fotolibro, una exposición…
Estaría bien lo del fotolibro, la verdad. Aunque me he dado cuenta que perseguir algo así me crea mucha ansiedad, mucha, porque no es fácil entrar en el “mundillo” y hay cosas que van en contra de mis principios. Así que me apetece simplemente disfrutar disparando. Si tiene que llegar lo otro, bienvenido sea.
¿A qué fotógraf@ invitarías a cenar, viv@ muert@ y por qué?
Pues, a pesar de tener mucha curiosidad por que me contaran historias maravillosas fotógrafos como Walker Evans, habiendo fotografiado a unas personas tan peculiares como la familia Burroughs, creo que escogería a Ana Tornel. Una fotógrafa contemporánea que utiliza el método del colodión húmedo. Hace poco que conocí su obra y me fascina en todos los sentidos.
Imagina que tienes un par de horas para tener en tus manos y probar la cámara que pertenece o perteneció a algun@ de tus fotógraf@s favoritos. ¿Qué cámara elegirías y por qué?
Una cámara de placas, sin duda. Con ella no solo inmortalizas un momento, es una forma de crear una obra única, como hecha con tus propias manos. Es muy aparatosa y me consta que no podría transportarla sola. Pero hay muchos fotógrafos de la historia que la han usado en sus viajes y para documentar la vida de diferentes personas.
¿En las calles de qué ciudad te gustaría perderte para hacer fotos?
Pues mi próximo viaje es a Japón, así que Kioto y Tokio están en el punto de mira…
¿Cuál es el lugar que has visitado que más te ha impresionado? Desde el punto de vista de la fotografía callejera ¿sería el mismo u otro?
Nueva York. Desde el punto de vista callejera, no puedo opinar durante ese viaje porque entonces no estaba yo muy por la labor de hacer foto de calle, pero desde luego volvería para hacer fotografía de calle consciente.
¿Tienes preferencia en cuanto a fotografiar en blanco y negro o en color? ¿A qué se debe?
Me gustan ambos, pero el blanco y negro… tiene un no sé qué, que me tiene enamorada.
¿Prefieres en digital o en analógico y por qué?
Analógico. Ahora estoy muy a favor de hacerlo todo en modo artesanal, lento, con mimo…
Si tuvieses que elegir un único fotolibro, ¿cuál sería y por qué?
The Day May Break– Nick Brandt. Por la luz y la atmósfera de sus fotografías. Es brutal.
Si sólo tuvieras la posibilidad de realizar un único disparo ¿qué inmortalizarías para siempre?
No podría ser solo una única cosa… jajaja, a eso se le llama tortura, jajajaja…
Solo puedes elegir una: a) viajar donde quieras pero sin posibilidad de realizar fotografías. b) fotografiar cuanto quieras pero siempre en un mismo lugar. ¿Cuál eliges?
¡Ufff!, ¡qué difícil! Aunque creo que escogería la opción A. Con los ojos y la mente, también se hacen fotografías. Todo aquello que me ha impactado, ha quedado grabado en mi retina y, por consiguiente, en mi memoria.
¿Qué te aporta pertenecer al Club?
Lo veremos sobre la marcha, aunque espero nutrirme de los conocimientos de l@s compis.
¿Qué le dirías a tú yo de hace 15 o más años?
No trabajes tanto, sal ahí fuera. (Parezco Gandalf diciéndole a Bilbo “el mundo no está en tus libros y mapas, está ahí fuera”, jajaj; pues eso, soy mi propio Gandalf).
¿Cómo te imaginas dentro de 15 años? ¿Crees que seguirás haciendo fotos?
Eso espero…
¿Quieres añadir algo más? Este espacio es todo tuyo.
Tengo la cabeza como un bombo después de tanta pregunta, jajajaja. No sé si dentro de un tiempo volvería a contestar lo mismo en algunas, quizá sí, o quizá no, la experiencia me dice que a medida que adquirimos experiencia cambiamos.
La vida es un cambio constante, y en la fotografía, no va a ser menos. Arrancamos motores para iniciar rumbo a un nuevo cambio, aunque sea a ritmo lento, pero siempre con ganas de aprender.